Libro editado por Ediciones B  682 páginas - Tapa dura Libro en Buen estado 

Este libro es una novela: no es historia, filosofía o biografía aunque en ocasiones pueda parecer que invade esos dominios. Pese a que la obra respeta las líneas básicas de la vida y el carácter de Ludwig Wittgenstein, no intenta hacer un retrato fiel o congruente, suponiendo que esto fuese posible o aun conveniente en aras del interés de la trama. (...) Por ejemplo, hago que Wittgenstein conozca a Bertrand Rus sell un año más tarde de aquel en que lo conoció realmente; le atribuyo a Wittgenstein dos hermanas en lugar de tres, y caso a G. E. Moore tres años antes de su boda real. La ficción permite al autor llenar agujeros e incluso inventar las personalidades de ciertas figuras opacas de la vida real, cosa que también he hecho. No obstante, el libro sigue en lo esencial la trayectoria de la vida y la obra de Wittgenstein —así como también las de Moore y Russell—, más o menos en la secuencia correcta de los hechos y dentro del marco más amplio de la historia. (Bruce Duffy)

El libro es lo que dice el autor. LW es según muchos el filósofo más importante del siglo XX. A nosotros, que nos gusta más la ficción, quízá nos interese más su vida: nacido en Viena hijo del mayor industrial de la época, en su casa entraban con frecuencia Klint o Mahler. Su hermana era paciente de Freud y su padre subvenciona el edificio del pabellón de la secesión en Viena o compra Klint, Scheie o Kokoskcha. Pero era un tirano. Dos hermanos se suididaron y tres, incluyendo el propio LW, eran homosexuales. Intenta ser ingeniero, jardinero, monje y profesor rural y fantasea con el suicidio antes de dedicarse a la filosofía. Místico y lógico, interpeló a Popper (el otro grande) con un atizador de chimeneas: "¡lo que dice (la filosofía de Popper) no es más que basura!" "¡De usted un precepto moral inequívoco!" La respuesta de Popper es palmaria: "No se debe amenazar con un atizador a los conferenciantes". Furioso, Wittgenstein abandonó la sala dando un portazo -cosa no demasiado extraña en él-. El atizador de W forma parte de la mítica del siglo.

EL MUNDO TAL COMO LO ENCONTRÉ - BRUCE DUFFY (BIOGRAFÍA NOVELADA DE LUDWIG WITTGENSTEIN) ISBN 8440661428
$40.000
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EL MUNDO TAL COMO LO ENCONTRÉ - BRUCE DUFFY (BIOGRAFÍA NOVELADA DE LUDWIG WITTGENSTEIN) ISBN 8440661428 $40.000

Libro editado por Ediciones B  682 páginas - Tapa dura Libro en Buen estado 

Este libro es una novela: no es historia, filosofía o biografía aunque en ocasiones pueda parecer que invade esos dominios. Pese a que la obra respeta las líneas básicas de la vida y el carácter de Ludwig Wittgenstein, no intenta hacer un retrato fiel o congruente, suponiendo que esto fuese posible o aun conveniente en aras del interés de la trama. (...) Por ejemplo, hago que Wittgenstein conozca a Bertrand Rus sell un año más tarde de aquel en que lo conoció realmente; le atribuyo a Wittgenstein dos hermanas en lugar de tres, y caso a G. E. Moore tres años antes de su boda real. La ficción permite al autor llenar agujeros e incluso inventar las personalidades de ciertas figuras opacas de la vida real, cosa que también he hecho. No obstante, el libro sigue en lo esencial la trayectoria de la vida y la obra de Wittgenstein —así como también las de Moore y Russell—, más o menos en la secuencia correcta de los hechos y dentro del marco más amplio de la historia. (Bruce Duffy)

El libro es lo que dice el autor. LW es según muchos el filósofo más importante del siglo XX. A nosotros, que nos gusta más la ficción, quízá nos interese más su vida: nacido en Viena hijo del mayor industrial de la época, en su casa entraban con frecuencia Klint o Mahler. Su hermana era paciente de Freud y su padre subvenciona el edificio del pabellón de la secesión en Viena o compra Klint, Scheie o Kokoskcha. Pero era un tirano. Dos hermanos se suididaron y tres, incluyendo el propio LW, eran homosexuales. Intenta ser ingeniero, jardinero, monje y profesor rural y fantasea con el suicidio antes de dedicarse a la filosofía. Místico y lógico, interpeló a Popper (el otro grande) con un atizador de chimeneas: "¡lo que dice (la filosofía de Popper) no es más que basura!" "¡De usted un precepto moral inequívoco!" La respuesta de Popper es palmaria: "No se debe amenazar con un atizador a los conferenciantes". Furioso, Wittgenstein abandonó la sala dando un portazo -cosa no demasiado extraña en él-. El atizador de W forma parte de la mítica del siglo.