( Lübeck, Alemania, 6 de junio de 1875 - Zúrich, 12 de agosto de 1955).
A Tomás Mann, fuera del mundo literario, le ocurrieron otros hechos trascendentes: en 1905 se casó con Katia Pringsheim, pero, años más tarde, el matrimonio vivió la tragedia del suicidio de dos de sus hijos. Además, su apoliticismo cambió de signo cuando Hitler subió al poder: se declaró enemigo del nazismo, y voluntariamente se exilió en Francia y Suiza. En 1939 se estableció en Estados Unidos, dictó clases en la Universidad de Princeton y adoptó la ciudadanía estadounidense. Durante el exilio escribió, entre otras, Carlota de Weimar, La ley y terminó una obra que estuvo escribiendo durante diez años -1933 a 1943 - su famosa tetralogía José y sus hermanos, donde se ensamblan freudismo y defensa de las libertades democráticas, y, finalmente, Doktor Faustus, publicada en 1947, obra en la que el mito se enmarca en la guerra recién terminada y el trágico destino de Alemania.
Acabada la II Guerra Mundial rehusó regresar a su país y fijó su residencia en Zurich, donde murió poco después de cumplir ochenta años.
una de las figuras más importantes de la literatura de la primera mitad del siglo XX; sus novelas exploran la relación entre el artista y el burgués o entre una vida de contemplación y otra de acción.
Tomás Mann, nació en Lübeck, en 1875. Era hijo de una familia prestigiosa, por lo que vivió en un ambiente culto, tradicional. Estudió en su ciudad natal y se nutrió de la filosofía alemana, viviendo en Munich. Viajó por Italia junto con su hermano Heinrich y comenzó su carrera de escritor con el gran éxito de El pequeño señor Friedemann que, en realidad eran seis pequeñas novelas cortas, éxito que afianzó al editar una novela de muchos matices autobiográficos Los Buddenbrook, novela que, por otra parte, marcó el estilo de toda su obra que logró una culminación con La Montaña Mágica, a la que habían precedido los relatos que componen Muerte en Venecia, Tonio Kroger y Alteza Real, aparte de sus ensayos como Consideraciones de un Apolítico. En 1929, la Academia sueca acordó otorgarle el Premio Nobel de Literatura.
Secuencia de la Película MUERTE EN VENECIA, de Luchino Visconti